¿Está bien comer lo mismo cada día para perder peso?

Por qué la variedad importa para perder peso y cómo añadirla sin cambiar tu forma de comer.

Kelsey Green
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Nutricionista (Grado en Ciencias de la Salud, Medicina Nutricional)
Lectura: 3,5 min

Cuando das con comidas que te ayudan a mantener un déficit calórico, es normal tirar de ellas día tras día. Comer así puede hacer que perder peso sea más llevadero, pero ¿comer lo mismo cada día de verdad ayuda o puede estar frenándote? Vamos a ver por qué la variedad importa y algunos cambios sencillos para meter más variedad en tu dieta sin cambiar cómo comes.

 

Por qué la variedad es importante

Repetir las mismas comidas puede ayudar a perder peso. Simplifica las decisiones sobre qué comer, hace más fácil registrar la comida y preparar las comidas, y también puede ayudarte a mantener el déficit calórico. Sin embargo, con el tiempo, una alimentación sin variedad puede ir en contra de tu progreso y de tu salud. Aquí tienes por qué necesitas variedad en tu día a día:

La variedad ayuda a cubrir tus necesidades de nutrientes

Por muy saludables que sean tus comidas, no existe un único alimento, ni un grupo de alimentos, que tenga todos los nutrientes que tu cuerpo necesita. Si comes las mismas tres comidas cada día, aumentas el riesgo de perder micronutrientes clave (vitaminas y minerales), incluso si cumples perfectamente tus objetivos de calorías y macronutrientes. Comer una variedad de alimentos distintos significa que, en lugar de recibir el mismo conjunto pequeño de vitaminas cada día, te expones continuamente a una variedad de nutrientes que apoyan tu energía y tu metabolismo.

La variedad favorece un intestino más saludable

Tu intestino alberga miles de especies bacterianas diferentes, muchas de las cuales cumplen un papel importante en la digestión y la regulación del apetito. Para sostener este ecosistema, tu intestino depende de una amplia gama de fibra procedente de distintos alimentos, especialmente de origen vegetal. Cuando se repiten los mismos alimentos, se favorecen menos tipos de bacterias. Una dieta más variada aporta distintos tipos de fibra que ayudan a mantener la diversidad intestinal, lo que se relaciona con una mejor digestión y con el manejo del peso a largo plazo.

Un estudio con más de 1.600 parejas de gemelos seguidas durante casi una década encontró que quienes tenían menor diversidad del microbioma intestinal tenían más probabilidades de ganar peso a largo plazo. Al estudiar a gemelos, las personas investigadoras mostraron que este patrón solo se explica en parte por la genética, lo que sugiere que la microbiota intestinal puede influir en cómo el cuerpo gestiona la energía con el tiempo. Dado que más del 60% de la diversidad del microbioma intestinal viene determinada por factores ambientales y no por los genes, las elecciones de comida —sobre todo la ingesta de fibra— son una forma avalada por la ciencia de apoyar la pérdida de peso y la salud metabólica (1).

La variedad hace que sea más fácil mantener la pérdida de peso

Comer lo mismo cada día puede parecer manejable al principio, especialmente cuando te ayuda a mantenerte dentro de tus calorías. Pero con el tiempo suele volverse repetitivo o restrictivo, y cuesta más seguir. Cuando la comida se siente aburrida o limitante, es más fácil perder la motivación. Añadir variedad hace que las comidas sean más agradables, convirtiendo la pérdida de peso en algo que puedes mantener, no solo aguantar durante unas semanas.

 

Cómo aumentar la variedad en tu alimentación 

Si sueles comer comidas parecidas la mayoría de los días y te gusta hacerlo así, no necesitas cambiarlo todo para sumar variedad. Puede ser tan simple como cambiar un elemento del plato. Aquí van nuestros tres mejores consejos para añadir más variedad a tu alimentación.

1. Rota la fuente de proteína

Cuando la gente oye “variedad”, suele pensar que significa cocinar platos completamente distintos. En la práctica, puedes obtener la mayor parte de los beneficios manteniendo la misma estructura de comida y rotando la proteína. Por ejemplo, la misma ensalada, el mismo salteado o el mismo curry pueden hacerse con pollo un día, pescado u huevos otro, y alubias, lentejas o tofu más adelante en la semana. Esto suma variedad sin cambiar cómo planificas las comidas ni hacerlo más complicado.

2. Cambia el tipo o el color de las verduras

Mucha gente recurre siempre a un par de verduras porque son fáciles y conocidas. No pasa nada, pero distintas verduras aportan beneficios distintos. Comer siempre las mismas puede hacer que te pierdas nutrientes que obtendrías con otras. Intenta alternar las verduras que usas en tus platos.

3. Alterna la base de hidratos de carbono

Alternar entre cereales u otras fuentes de hidratos ayuda a diversificar la ingesta de fibra y de micronutrientes. Ir rotando opciones a lo largo de la semana mantiene los platos familiares mientras amplía los beneficios nutricionales. Por ejemplo, si sueles añadir verduras a un salteado, rota cuáles pones. Si normalmente añades verduras a una pasta o a un curry, cambia la mezcla que usas en lugar del plato en sí. Mantener el mismo plato y alternar las verduras a lo largo de la semana suele ser la manera más sencilla de añadir variedad y distintos tipos de fibra, sin planificación extra.

 

Ideas clave

  • Comer lo mismo cada día puede facilitar el adelgazamiento al principio, pero muy poca variedad puede ir en contra de tu salud y de tu progreso a largo plazo.
  • Ningún alimento ni comida por sí sola aporta todo lo que el cuerpo necesita; la variedad ayuda a cubrir carencias de vitaminas, minerales y fibra.
  • Una alimentación más variada favorece la diversidad del intestino, lo que se relaciona con una mejor digestión, la regulación del apetito y el manejo del peso a largo plazo.
  • No hace falta cambiar toda tu dieta para añadir variedad; con pequeños cambios en comidas que ya conoces es suficiente. Rotar proteínas, verduras y fuentes de carbohidratos a lo largo de la semana suma beneficios nutricionales sin más planificación ni complicaciones.

 

Referencias

  1. La diversidad del microbioma intestinal y una alta ingesta de fibra se relacionan con un menor aumento de peso a largo plazo (2017). doi: 10.1038/ijo.2017.66
Kelsey Green
Nutricionista (Grado en Ciencias de la Salud, Medicina Nutricional)